El tenor Venezolano: Alfredo Sadel

Es indudablemente el cantante lirico más importante en la historia musical venezolana, pues es conocido en el país como el Tenor favorito de Venezuela. Nacido en caracas el 22 de febrero de 1930, ya en su infancia mostró un increíble interés por la música, la cual sería su vocación en el trascurso de todos sus años, pues nunca pensó en algo distinto a la música, participando en coros escolares y demás actividades que tenían que ver  estrictamente con este arte.

A pesar de que sus estudios se vieron mermados por la situación financiera que vivió su familia para la época de 1944 en su vida tuvo dos importantes personajes afectos a la religión que se encargaron de impartirle conocimientos de música y artes escénicos, estos eran conocidos por Sadel como el Padre Calderón y Sidi, los sacerdotes del colegio salesiano donde Alfredo estudio.

En el año 1948 Sadel tuvo uno de los momentos más impactantes de su vida y de los más importantes, pues se produjo su primer disco de producción en el país, que posteriormente se convirtió en un exitazo de ventas, la denominación de este disco era “Diamante negro”

Gracias a la fama ganada con el éxito de este disco, en los años 50 lanzó su carrera en el cine protagonizando Flor del Campo, posteriormente realizaría varias interpretaciones en los Estados Unidos referentes a su música.

Dio su gran salto a la música verdaderamente lirica en el año 1961, un año con fuertes acontecimientos políticos en el país Sudamericano que lo vio nacer, posterior a ello intentó institucionalizar la ópera en su país de origen, cosa que no pudo lograr. Luego pasó su vida en la ciudad de Nueva York donde se radicó, pero pasando la mayoría de su tiempo viajando desde esa ciudad hasta la capital de Venezuela y Colombia.

No pudo completar su participación en el Metropolitan Opera de Nueva York ya que su salud dio un giro inesperado y empeoró drásticamente, por lo que decidió viajar a la ciudad de Caracas en el año 1989, donde falleció, dejando un increíble e importantísimo legado para la historia de la música Venezolana, considerado el más grande de todos los tiempos.

Las Sopranos de Colombia que dan mucho de qué hablar en el mundo

Catalina Cuervo

Esta soprano colombiana ha triunfado sin lugar a dudas en los terrenos de Norteamérica, y lo más impresionante es que lo ha logrado participando con diversas compañías en el área, pues sin lugar a dudas es una cantante lírica de increíble talla mundial. Actualmente se encuentra protagonizando la opera denominada Frida, establecida por la compañía Michigan Opera Theater en el Estado de Detroit. La artista que además de ser cantante de ópera es Bailarina árabe y modelo, es sumamente reconocida por sus incontables apariciones en la obra de Piazzola “María de Buenos Aires”

Zoraida Salazar

Sin duda alguna una de las cantantes de ópera más importantes de toda Colombia, con una trayectoria de más de 30 años en la carrera y con presentaciones por diversas partes del mundo, Zoraida Salazar ha sido galardonada en muchísimas ocasiones por su espectacular voz y sus increíbles interpretaciones, siendo ganadora del premio Luciano Pavarotti en 1981 solo dos años después de haberse graduado y haber establecido su residencia en la ciudad de Milán.

Juanita Lascarro

Su reconocimiento es debido a su interpretación en Dafne, pues ha interpretado este papel en diversas ocasiones y lo ha hecho de manera estupenda, hoy en día es miembro estable de la Ópera de Frankfurt desde el año 2002, lo que sin lugar a dudas la posicionan en una artista con muchísimo éxito en el área de la ópera, ya que este es uno de los teatros que alberga la mayor cantidad de personas alrededor del continente Europeo, pues cuenta con una capacidad de 1400 espectadores para sus producciones. Su madre fue un pilar fundamental para emprender su carrea, ya que también fue una excelente cantante de ópera, esta increíble mujer maneja varios idiomas en su escaparate y posee una voz esplendorosa.

Alexandra Zabala

Esta increíble cantante colombiana, fue alumna del mismísimo Pavarotti, pues el Tenor la convirtió en su pupila luego de que esta quedara como finalista un importantísimo concurso de canto lírico.

Su participación en producciones como Rigoletto de Verdi y La bohème de Puccini, han dejado muy en alto el nombre de sus maestros, pues en Colombia también fue alumna de Carmina Gaño y su logro más impresionante ha sido en el concierto “Vissi d’arte” al cantar con el magnífico Andrea Bocelli.

Estos han sido los mejores cantantes de ópera

A lo largo de los años, impresionantes artistas han quedado en los corazones de la personas por sus impresionantes personificaciones y su deslumbrante voz, pues la ópera es sin duda una de las ramas del arte escénico más longevo que existe en la historia de la humanidad, y algunos cantantes están escritos en las páginas de la historia humana con tinta indeleble, pues su genialidad no ha tenido límites, es por ello que siempre hay que recordarlos como lo que eran, los más grandes cantantes de ópera de todos los tiempos.

En 1873 nació en Italia un niño que sin duda alguna deslumbraría al mundo con su maravillosa voz, pues él puede ser considerado como el más grande de todos los tiempos, ya que su fama lo llevó a niveles estratosféricos y su voz llevaba a mundos inimaginables, hablamos en este caso de Enrico Caruso el Tenor del mundo.

Luciano Pavarotti

Para muchos el sucesor propicio para Enrico, pues hoy por hoy es considerado el más grande en la actualidad, a pesar de su fallecimiento en 1977, Luciano Pavarotti llegó al corazón de las personas que incluso lo compararon en su grandeza con el indiscutible Enrico Caruso.

María Callas

Sin lugar a dudas si Caruso y Pavarotti destacaban como tenores en el ámbito de ópera masculino, La soprano María Callas es considerada sin lugar a dudas la más grande de todos los tiempos, su voz era angelical pero a la vez fuerte, y te hacia flotar una vez la escucharas, como si tu alma fuera llevada por los cantos de una sirena.

Beniamino Gigli

Tenor favorito del Metropolitan Opera de Nueva York, fue considerado uno de los grandes del siglo XX, pues era un excelente compositor además de cantante de ópera.

Jussi Björling

Con muy poca fama en Italia de manera irónica, este cantante fue el único en interpretar por 20 temporadas seguidas su maravillosa voz en el Metropolitan Opera de Nueva York, hijo de padres músicos, fue una leyenda impresionante.

Richard Tucker

Para muchos, Tucker estuvo entre los mejores tres cantantes de todos los tiempos en ópera, pues las notas alcanzadas por este Señor eran increíblemente impresionantes, el canto dramático fue lo suyo, y encantaba al público con sus interpretaciones y notas altas.

En Mayo se llevó a cabo reunión de Ópera en México

Fue establecida con la aparición de más de 15 instituciones de la región Latinoamericana, con la importantísima participación de instituciones de países como Brasil, Chile, Argentina y Colombia, entre otros.

La sede de la Primera Reunión de la Opera Latinoamericana, con sus siglas OLA, fue establecida en la ciudad de México en su distrito capital, en la que por primera vez participó España, en conjunto con los países de Latinoamérica.

Esta decisión de designar dicha reunión para este periodo y en dicha sede, se tomó en el transcurso de la reunión celebrada en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, durante la celebración del Teatro Colón ubicado en dicha ciudad.

En esta reunión de Ópera se establecieron evaluaciones referentes a los logros obtenidos por esta organización, lo que supuso un tema de absoluto interés por parte de los participantes, tomando en cuenta que era la primera vez que se ponía en velo la incorporación de ciertos países como parte de la OLA.

Sin embargo la reunión fue acogida de manera positiva, llevando incluso a la posible incorporación de más Estados y a la realización de más reuniones en dicha sede que ha sido una maravilla, en trato y en instalaciones.

La discusión referente a las producciones y coproducciones artísticas, llevadas a cabo mediante la participación de diversas instituciones, recibió un importante apoyo, el cual no había recibido en la reunión del pasado diciembre, en la que se debatieron puntos referentes a las transmisiones en línea y que hoy han sido sin duda alguna un pilar de manifestación para este arte en gran parte de Latinoamérica y el mundo.

El intercambio de información no podía faltar, y es que la incorporación de la tecnología ha traspasado todas las barreras posibles, pues este medio es el que ha sido más discutido en las últimas reuniones de la OLA, ya que la aplicación de estos medios podría ofrecer una alta promoción al arte y a la práctica del mismo.

Por último el apoyo inconmensurable a los artistas participantes y a los que forman parte de esta organización en particular, en conjunto con los artistas que se encuentran luchando para cumplir sus sueños a nivel mundial.

Música Lírica: referencia de Italia

La lírica, según la Real Academia Española, es un género literario que generalmente  trata de comunicar mediante el ritmo e imágenes los sentimientos o emociones íntimas del autor.  La ópera está caracterizada por una fina musicalidad y porque expresa unos sentimientos del hablante lírico, representando subjetividad.

En el año 1600, con el surgimiento de la magnífica ópera en Florencia, el fabuloso canto lítico tomó una relevancia inigualable en Italia. Las operetas u óperas fueron representadas en cortes. En el nacimiento de la ópera los más grandes exponentes fueron Claudio Monteverdi, Henry Purcell, Mozart, entre otros.

En la década de los 50 del siglo diecisiete aproximadamente es cuando se comienza a llevar la ópera a los teatros, y luego de esto, obras de Shakespeare fueron representadas con canto lírico, y la de muchos otros autores también. Ahora, en el siglo diecinueve es cuando la ópera tuvo su época de oro con exponentes de la clase de Rossini, Wagner, Bellini, Puccini, Donizetti y Gounod.

En Italia  su cultura musical identifica su gentilicio, y esa cultura musical  oscila en una gran gama que comprende tanto la música clásica de tipo instrumental como la ópera así como la música autóctona.

Italia fue una tierra de gracia infinita que fue cuna de compositores universalmente conocidos, como Paganini, Puccini, Donizetti Rossini, Verdi, Salieri, Vivaldi o Tartini. Siendo la ópera originaria de Italia, ha sabido mantenerse a través de los siglos, desarrollándose básicamente en Florentina, Nápoles y Venecia con Monteverdi, Scarlatti y Donizetti (siglo 16); Verdi (siglo 19); Boito, Leocavallo, Mascagni (siglo 20)

Aunque en la época contemporánea fue menos apreciada (influencia del contexto bélico, económico y político) la ópera sigue siendo una parte importante de la cultura italiana y existen muchos teatros dedicados a su difusión y presentación: Arena de Verona, La Scala de Milán, Teatro Regio, Teatro principal de Venecia, Teatro dell’Opera en Roma, Termas de Caracalla, Teatro San Carlo en Nápoles, entre otros exponentes.

Gioacchino Rossini: todo un maestro

Gioaccino Antonio Rossini nació en Pésaro (Italia) para el año 1792 y muere a los 76 años en Paris (Francia) en 1868. De padres artistas, su padre corista y su madre cantante. Estudió en el conservatorio de Bolonia y a los dieciséis años, bajo la tutela de Stanislao Mattei, compuso una cantata por la que ganó un premio.

Fue un compositor de pocos fracasos iniciales y enormes éxitos a lo largo de su vida, afianzándose como uno de los grandes de la ópera en su época antes de cumplir los veinticinco años de edad. Dentro de su vasta producción crea obras en los géneros serios, semi serios y bufos. Entre sus óperas bufas se encuentran Il barbiere di Siviglia, La Cenerentola o L’italiana in Algeri, dentro del género serio compuso Demetrio e Polibio, Ciro in Babilonia.

rossiniYa establecido en París escribe en 1829 la ópera Guillermo Tell inspirada en los ideales de lucha por la libertad, independencia, amor paterno y búsqueda de la justicia, encarnados en ésta figura y  se dice que fue la consagración definitiva de Rossini. Luego de Guillermo Tell, Rossini dejó de componer óperas, aunque no se desligó del mundo de la música.

En su vida amorosa destacan dos mujeres, Isabella Colbran para quien compuso  el rol principal de Elisabetta, además este reconocido compositor fue el creador del papel de Desdémona para ella en el año 1816, también en el mismo año de Lisetta, en su obra La Gazzetta. En el año 1818 de Elica en su obra Moisés, y muchas otras a lo largo de los años en su carrera como creador de óperas de alto renonmbre.

Su otro amor  fue  Olympe Pélissier,  modelo y notable figura de la sociedad de Paris. Entre sus obras más notables están La gazza ladra, Guillermo Tell, Armida, Stabat Mater, El barbero de Sevilla, La Cenicienta.

En vida recibió  distinciones como la Orden del Mérito de las Ciencias y las Artes.

Barbero de Sevilla: de esas óperas que no se pueden criticar

El Barbero de Sevilla, obra de Gioaccihino Rossini, nacido en Pésaro, Italia el 29 de febrero de 1792, de padre corista y madre cantante. Estudió música con su padre y en el Conservatorio de Bolonia, fue autor de  37 óperas y una serie de cantatas, himnos, coros y obras religiosas. Entre sus obras, El Barbero de Sevilla pertenece al género de la ópera bufa, creada  en sólo tres semanas, dando muestras de inspiración, produciendo una música graciosa, melódicamente acertada, ágil e ingeniosa.

Los personajes principales del Barbero de Sevilla son: Rosina (bella joven sevillana), Doctor Bartolo (protector y tutor de Rosina), Conde de Almaviva (Lindoro), Fígaro (Barbero) y Don Basilio (maestro de música).  El estreno  tuvo lugar el 20 de febrero de 1816, en el Teatro Argentina de Roma, el cual estuvo signado por una serie de inconvenientes y accidentes lo que ocasionó que el público asistente abucheara la representación, convirtiéndose así en un rotundo fracaso.

En la ópera se muestra la historia de amor entre Rosina y Almaviva, quienes son ayudados por Fígaro, el cual se las arregla para que Lindoro (Conde de Almaviva) se haga pasar por diferentes personajes, entre ellos un soldado borracho y un sustituto de maestro de música y de ésta manera crear todos los obstáculos posibles para que los planes del Doctor Bartolo de casarse con Rosina no se lleven a cabo. Fígaro, luego de muchos tropiezos y enredos logra que la joven pareja  absortos de amor contraen  matrimonio teniendo como testigos a Fígaro y Basilio,  Bartolo se tranquiliza al saber que puede quedarse con la dote de Rosina, el verdadero motivo por el cual quería casarse con ella.

Como dato curioso, la ópera El Barbero de Sevilla después del fracaso de la primera representación, tanto en Italia como en Francia, fue un éxito rotundo y lo sigue siendo hasta hoy en día, siendo una de las óperas más populares ocupando el puesto número 7 de las cien óperas más representadas para el período 2013-2014 según las estadísticas de operabase.

La Boheme: una belleza de ópera

Es una ópera basada en la novela Scènes de la vie de bohème de Henri Murger la cual refleja la vida bohemia de un grupo de jóvenes en Paris en la década de los 1840, contando sus sueños, alegrías y decepciones. La puesta en escena se realiza en 4 actos con una música compuesta por Giacomo Puccini, manteniendo las características que lo representan como son su gran lirismo melódico y una refinada orquestación.

El libreto en el idioma italiano es de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, llamados la Santísima Trinidad por el editor Ricordi, fue dirigida por Arturo Toscanini. El estreno mundial  tuvo lugar en Turín el 1 de febrero de 1896 en el Teatro Regio de Turín, hace ya 120 años. Los personajes principales son Mimí (costurera), Rodolfo (poeta), Musetta (amante de Marcello), Marcello (pintor), Colline (filósofo), Schaunard (músico).

La forma exquisita en que se presentan las cosas sencillas, simples y reales de la vida, hacen de La Boheme una obra excepcional en su carga emotiva. La pobreza en la que viven los personajes, las profesiones en sí mismas bohemias (pintor, filósofo, músico y poeta) hacen que el más sublime de los sentimientos prevalezca sobre los demás…El Amor representado básicamente en dos parejas: Rodolfo y Mimí, en ellos se evidencia el amor a primera vista, sosegado, leal, íntimo y profundo. Musetta y Marcello representan el amor pasional y explosivo; los celos y el deseo renacido entre dos amantes reencontrados después de un tiempo.

También resalta en ésta obra la amistad del grupo de jóvenes, el desenfado con el que se asumen las diversas carencias, generadas por la pobreza en la que viven. El café que sirve de marco al encuentro de los amigos, la felicidad del momento, la intensidad de los sentimientos, hacen de ésta ópera una pieza hipnótica al espectador.

No puede  faltar el elemento de la pérdida y el dolor inherente al hombre, es por ello que la muerte de Mimí toca las fibras más íntimas de la sensibilidad humana, de tal manera que el mismo Puccini dejó correr sus lágrimas al final del acto en la que Mimí muere y Rodolfo desesperado toma las manos de su amada quien postrada en su cama grita de dolor.

En definitiva… ¡Una belleza de ópera!